miércoles, 24 de agosto de 2011

Un día será una plaza

Hace 18 años, Sandra Ponce observaba un gran espacio baldío frente a su casa en la ciudad de Merlo (provincia de Buenos Aires).
Ese lugar debía ser transformado en una plaza, pero el municipio de Merlo jamás la construyó. Se utilizaba, y se usa, para jugar al fútbol.
Hoy Sandra aún conserva las cartas que envió al intendente en aquella oportunidad, junto a 300 firmas que había recolectado de sus vecinos, solicitándole la construcción de la plaza. A ese esfuerzo y gracias a su iniciativa, se unió el colegio donde cursaban sus hijos, con la campaña “Mil firmas por la plaza”.
Nunca obtuvieron una respuesta.
Un día, junto a unos amigos, plantaron, eucaliptus, pinos, sauces y paraísos en el terreno. Luego vino la difícil misión de protegerlos, y hasta pasó noches sin dormir, puesto que apenas eran unas tiernas ramas expuestas a la inconsciencia de la gente.
Luego de cada partido de fútbol, salía junto a sus pequeños hijos a juntar los desperdicios: botellas de plástico, papeles, bolsas, etc., y además se hacían cargo de cortar el césped del espacio verde.
También solía, junto a otros niños, colgar carteles en los árboles, con mensajes para que los vecinos comprendieran la necesidad de parquizar (argentinismo: transformar un sitio en un parque) el predio.
Pasados los años, los árboles están allí, gigantes y hermosos.
Sandra sueña con que el lugar cuente con más árboles, sendas, bancos, hamacas, es decir, una plaza para todo el barrio y no un simple campo de fútbol que utilizan unos pocos.
También cuenta que hay muchos espacios similares a ese, pero no ve que los vecinos se preocupen por plantar árboles y menos aún las autoridades.
Luchó y lucha por eso, contra el autoritarismo y la corrupción, para que la gente comprenda que somos seres de paso, pero que en este momento somos nosotros los dueños de la Tierra y debemos amarla y dejarla con cosas buenas para las generaciones futuras.
Suele mirar a “sus” árboles y comprende que ellos le devuelven con su fuerza, todo el amor y la protección que les brindaron.


Los árboles plantados por Sandra.

Los árboles frente a la casa de Sandra.




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4 comentarios:

  1. Buena Historia, luchar siempre luchar!

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  2. Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible.

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  3. Gracias por tus comentarios. Es la propuesta de este proyecto: mostrar lo que hace la gente por el planeta y que no llega a los grandes medios.
    ¡Saludos!

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