miércoles, 27 de junio de 2012

Maquinal


Maquinal - Microrrelato - Sergio Cossa


El gusano llega entre soplidos metálicos. Múltiples bocas se abren a lo largo de su cuerpo. El vómito de miles de personas choca y se mezcla con otros que pugnamos por ser digeridos. Nos instalamos dentro de su vientre de vidrio y acero. Apretados. Aislados. Sisea en su arranque rutinario y se arrastra por el túnel. Siempre subterráneo y oscuro. No más que la mayoría de nosotros.


© Sergio Cossa 2012

16 comentarios:

  1. Estamos pasando por la picadora? somos una nueva generaciòn de androides? o volvemos a un vientre para volver a nacer? y esta vez lo haremos mejor. Lo haremos mejor?

    Vlanka.

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    1. Vlanka, estará en nosotros despegar y hacerlo mejor. Quien sabe.

      Un beso.

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  2. Sergio, una buena metáfora de la sociedad en la que vivimos, aunque a veces es posible ver la luz por nosotros mismos.

    Bien relatado este relato de ciencia-ficción real.

    Abrazos.

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    1. A veces es terrible cuando vemos a la realidad como ciencia ficción... o viceversa.

      Abrazo, Nicolás.

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  3. Me gusta la rapidez y precisión con que trazas el ambiente, siempre.
    Abrazos

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    1. Es que mi placa de video cerebral crea las imágenes a una velocidad robótica, luego las proceso en CPU cuádruple y ya está :))

      Un abrazo, Susana. Gracias por pasarte.

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  4. Ciencia ficción de terror o hiperrealismo?
    Como sea, mal pronóstico porque el único futuro que los seres humanos tenemos en nuestras manos es el ahora...

    Un placer leerte, Sergio

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    1. Ojalá pudiéramos transformar nuestro ahora para siempre...

      ¡Saludos, Patricia!

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  5. Así me siento yo cuando tomo el tren. Resopla y nos engulle. Luego dentro parecemos borregos callados, todos a su destino, apretados y en silencio.
    Si, es un reflejo de la sociedad.Más aún desde que todos vamos cabeza abajo mirando nuestros mensajes, en nuestro mundo particular.

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    1. En los trenes de Buenos Aires ni se te ocurra ir cabeza abajo mirando mensajes. Te robarán hasta las palabras :(
      Pero es cierto, lo peor de estar aislados es, además, estar rodeados de gente.

      ¡Un saludo, Ángela!

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  6. Sergio:
    Ya desde pequeño adoraba viajar en los vetustos coches de la Línea A de subterráneos. siempre me parecieron máquinas fantásticas, en especial cuando junto a mi hermano nos asomábamos a la ventanilla frontal del primer vagón.
    Los trenes más modernos son -en cambio- horribles. Se asemejan a las cintas transportadoras de una gran fábrica de producción masiva.
    En este caso, la materia prima es la gente.
    Un gran abrazo.

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    1. Yo al subte lo conocí de grande :) La línea A me fascinó, más que un viaje en tren, era un viaje al 1900.

      Un abrazo, Arturo.

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  7. Una pintura urbana de cualquier día en una gran ciudad, supongo, donde tanta gente se hacina y sin embargo está sola

    Abrazo

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    1. Así es, Horacio. Embutidos y embotados, cada día.

      ¡Un abrazo!

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  8. No me gustaría vivir en un mundo de miradas inexpresivas, aunque tan solo observando nuestro alrededor, en cualquier gran ciudad del mundo, encontramos escenas muy parecidas a las que describes. Por eso, cuando pierdo la perspectiva, me camuflo en la orilla de algún río o en el amanecer de un mar azul.
    Saludos y espero no tardar tanto tiempo en pasar por tu blog.

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    1. Siempre serás bienvenida, ely.
      Gracias por pasarte, antes de regresar a tu mar azul :)

      ¡Abrazo!

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